Investigación

 

Prof. Patricia M. Moreira

Lic. María Marta Ulzurrun

·                    TÍTULO DEL PROYECTO:

¿Qué aprenden de la enseñanza los que aprenden a enseñar?: Indagación sobre los saberes apropiados en el campo de la didáctica durante el proceso de formación Inicial, evaluación de los aportes de los procesos de enseñanza.

·                    Localización de la Investigación:

·                    ISFD N° 19, Región 19, Distrito de General Pueyrredon, Mar del Plata.

·                    Instituciones pertenecientes al Consejo Regional de Directores.

Didáctica – Evaluación – Calidad Educativa – Valor Agregado – Enseñanza – Apropiación de saberes.

PROBLEMÁTICA EN LA QUE SE  FOCALIZA LA INVESTIGACIÓN.

Enseñar a enseñar supone facilitar a los alumnos conocimientos de distinto orden: por una parte es preciso que el alumno alcance un dominio experto en el/los campos de conocimiento/s sobre los que desarrollará su acción docente. Este núcleo de formación es indiscutido puesto que sería impensable un docente sin estos saberes. Pero como señalan Hernández y Sancho (2002) “para enseñar no basta con saber la asignatura”. Existen al menos otras dos áreas prioritarias de conocimientos que son esenciales para que el docente pueda desempeñarse adecuadamente.

Por una parte el docente debe poseer amplios y profundos conocimientos sobre las características de los sujetos a quienes va dirigida su acción docente. Conocimientos que no se agotan en las características cognitivas sino que abarcan los aspectos sociales, emocionales, afectivos, etc. que caracterizan la etapa vital de los sujetos que aprenden.

Finalmente es imprescindible que el futuro profesor  conozca cómo vincular aquellos saberes disciplinarios con este alumno que tiene características particulares propias. Éste ámbito de saber es el propio de la Didáctica e involucra la adquisición de nociones sobre procesos tan complejos como la selección, secuenciación y transposición de contenidos del campo científico al campo de la enseñanza, el análisis de las relaciones entre los componentes de la tríada que constituyen alumno-docente-saber, entre otros. La línea de investigación que nos proponemos desarrollar en este proyecto aborda fundamentalmente este aspecto.

Consideramos que es relevante poder evaluar qué aprenden de la enseñanza los futuros docentes, desde una metodología reflexiva que tienda un puente entre las aportaciones teóricas y los problemas de organización y  construcción de conocimientos en el aula.

Es preciso abordar esta cuestión para poder comprender la relación que finalmente se establece entre profesor y alumno, entre enseñanza y aprendizaje;  y son los Institutos Superiores de Formación Docente quienes más se han especializado en este tema, de modo tal que es muy importante que particularmente en este aspecto se constituyan no solo en Instituciones de circulación, transmisión, debate y estudio de la producción científica en el campo de la didáctica, sino en productores de nuevos conocimientos.

El desarrollo de este proyecto tiene por objeto generar información que, a través del diseño y aplicación de instrumentos construidos a tal fin, brinde explicaciones acerca de los procesos y progresos que los futuros docentes han alcanzado y el lugar que en los mismos ha tenido la institución formadora. Esta información resulta relevante tanto para la Institución como para otras instituciones del mismo nivel y por ende para la Dirección de Educación Superior en tanto permite reformular políticas y estrategias que se orienten a la mejora de la calidad de la Formación Docente. Consideremos que impactar en la Formación Docente es impactar en el Sistema Educativo todo. Esta información resulta imprescindible para intervenir pedagógicamente en el mejoramiento de los procesos formativos.

 

ALGUNAS CONSIDERACIONES METODOLÓGICAS

Se trata de un modelo centrado en procesos, de carácter censal, que toma en cuenta el punto de partida desigual de los estudiantes, incorpora el análisis de los factores asociados a sus rendimientos y se plantea como objetivo producir un tipo de información que permita mejorar la calidad de la Formación Docente.

En este trabajo adscribimos a la idea de evaluación de “valor agregado” tendiente a superar la perspectiva de la evaluación como simple medición de resultados. El concepto clave de esta metodología es el de progreso, que considera las modificaciones que se producen en el aprendizaje entre una situación inicial y una segunda instancia evaluativo. Al posibilitar el cotejo de cada alumno o curso con su propia situación inicial, este enfoque supera la limitación de confrontar resultados provenientes de realidades muy diferentes y permite determinar qué es lo que el Instituto de Formación Docente y la experiencia propia de cada  curso han dado a los estudiantes independientemente de los factores personales.